Lo ocurrido no es una simple decisión administrativa ni una corrección de política exterior. Es un acto de demolición estructural. Con la firma del Memorándum Presidencial que ordena la retirada de Estados Unidos de 66 organizaciones internacionales, Donald Trump no solo rompe con décadas de diplomacia multilateral, sino que expone la profunda crisis, hipocresía y agotamiento del orden mundial “basado en reglas”.
Este movimiento marca un antes y un después. No se trata de reformar el sistema: se trata de abandonarlo porque ha dejado de servir incluso a su principal arquitecto.
El colapso desde el centro del imperio
Durante décadas, Estados Unidos fue el principal financiador, garante y árbitro del entramado institucional global: Naciones Unidas, organismos técnicos, foros multilaterales, acuerdos climáticos, estructuras de gobernanza económica y redes ideológicas presentadas como “universales”.
Hoy, el propio presidente estadounidense reconoce —aunque lo haga desde una lógica nacionalista— que ese sistema:
- No protege la soberanía.
- No garantiza prosperidad.
- No genera estabilidad.
- No responde a intereses reales.
- Funciona como una maquinaria ideológica globalista, costosa e ineficaz.
En otras palabras: el orden liberal internacional se ha vuelto ingobernable incluso para Washington.
La locura de un sistema que devora a su creador
Trump justifica la retirada alegando defensa de la soberanía, ahorro de recursos y rechazo a agendas climáticas, fiscales y culturales hostiles. Pero, más allá del discurso “America First”, el hecho es brutal:
Estados Unidos se retira masivamente de las mismas estructuras que usó durante décadas para disciplinar al mundo.
Esto deja al descubierto una verdad incómoda:
El problema no es que el sistema sea “antiestadounidense”, sino que el sistema se volvió autónomo, ideológico y funcional a intereses transnacionales que ya no responden ni siquiera al poder que los creó.
La retirada de organismos vinculados al cambio climático, derechos humanos, gobernanza económica, cooperación regional, cultura, género, biodiversidad, desarrollo y justicia internacional no es un ajuste técnico, es un desmantelamiento político.
El mensaje al mundo: sálvese quien pueda
Con esta decisión, Trump envía una señal inequívoca:
- El multilateralismo ya no es garantía de estabilidad.
- Los compromisos internacionales son prescindibles.
- Las reglas pueden abandonarse unilateralmente.
- La ley internacional es condicional y reversible.
Paradójicamente, al “matar” el orden mundial, Trump confirma todo aquello que las potencias emergentes vienen denunciando desde hace años: que el sistema global nunca fue neutral, ni justo, ni permanente.
Las 66 organizaciones abandonadas por Estados Unidos
(a) Organizaciones no pertenecientes a la ONU (35)
- Pacto de Energía Libre de Carbono 24/7
- Consejo del Plan Colombo
- Comisión de Cooperación Medioambiental
- La educación no puede esperar
- Centro Europeo de Excelencia para la Contrarrestación de Amenazas Híbridas
- Foro de Laboratorios Nacionales Europeos de Investigación en Carreteras
- Coalición Libertad en Línea
- Fondo de Participación y Resiliencia de la Comunidad Global
- Foro Global de Contraterrorismo
- Foro Global sobre Experiencia en Ciberseguridad
- Foro Global sobre Migración y Desarrollo
- Instituto Interamericano para la Investigación sobre el Cambio Global
- Foro Intergubernamental sobre Minería, Minerales, Metales y Desarrollo Sostenible
- Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático
- Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos
- Centro Internacional para el Estudio de la Preservación y Restauración del Patrimonio Cultural
- Comité Asesor Internacional del Algodón
- Organización de Derecho Internacional del Desarrollo
- Foro Internacional de Energía
- Federación Internacional de Consejos de las Artes y Agencias de Cultura
- Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral
- Instituto Internacional para la Justicia y el Estado de Derecho
- Grupo Internacional de Estudio sobre Plomo y Zinc
- Agencia Internacional de Energías Renovables
- Alianza Solar Internacional
- Organización Internacional de Maderas Tropicales
- Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza
- Instituto Panamericano de Geografía e Historia
- Asociación para la Cooperación Atlántica
- Acuerdo de Cooperación Regional contra la Piratería en Asia
- Consejo de Cooperación Regional
- Red de Políticas de Energías Renovables para el Siglo XXI
- Centro de Ciencia y Tecnología en Ucrania
- Secretaría del Programa Regional de Medio Ambiente del Pacífico
- Comisión de Venecia del Consejo de Europa
(b) Organizaciones de la ONU (31)
- Departamento de Asuntos Económicos y Sociales
- ECOSOC – Comisión Económica para África
- ECOSOC – Comisión Económica para América Latina y el Caribe
- ECOSOC – Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico
- ECOSOC – Comisión Económica y Social para Asia Occidental
- Comisión de Derecho Internacional
- Mecanismo Internacional Residual para Tribunales Penales
- Centro de Comercio Internacional
- Oficina del Asesor Especial para África
- Oficina del Representante Especial para la Infancia en Conflictos Armados
- Oficina del Representante Especial sobre Violencia Sexual en Conflictos
- Oficina del Representante Especial sobre Violencia contra los Niños
- Comisión de Consolidación de la Paz
- Fondo para la Construcción de la Paz
- Foro Permanente sobre Personas de Ascendencia Africana
- Alianza de Civilizaciones de la ONU
- Programa ONU para Reducción de Emisiones por Deforestación
- Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo
- Fondo de la ONU para la Democracia
- Energía de la ONU
- ONU Mujeres
- Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático
- Programa de Asentamientos Humanos de la ONU
- Instituto de la ONU para Formación e Investigación
- Océanos de la ONU
- Fondo de Población de la ONU
- Registro de Armas Convencionales de la ONU
- Junta de Directores Ejecutivos del Sistema ONU
- Colegio de Estado Mayor del Sistema ONU
- UN Water
- Universidad de la ONU
Trump no está construyendo un nuevo orden: está certificando la defunción del viejo.
El resultado es un mundo más fragmentado, más brutal y menos hipócrita, donde las instituciones globales ya no pueden esconder su crisis bajo el discurso de la cooperación.
La pregunta ya no es si el orden mundial murió.
La pregunta es quién logrará imponer lo que venga después.
Y esta vez, no será Washington quien dicte las reglas.
Comments by Tadeo Casteglione