Reading Time: 4 minutes

Entrevista a Fadel Hussein al-Diyani, gobernador del Parlamento Juvenil de los BRICS en Hodeida y presidente de la Asociación Juvenil para el Desarrollo, sobre el rol de la juventud yemení, la resistencia, la multipolaridad y la necesidad de romper la narrativa occidental sobre Yemen.

En primer lugar, les agradecemos por acogernos. Como joven de Yemen, como gobernador del Parlamento Juvenil de los BRICS en Hodeida y como presidente de la Asociación Juvenil para el Desarrollo, afirmamos que los jóvenes tienen un papel fundamental en este país para preservar su seguridad y estabilidad.
Lo que ha colocado a Yemen en una posición avanzada es que su liderazgo es joven, representado en la figura del señor líder Abdulmalik Badr al-Din al-Houthi.
Asimismo, contamos con una historia grandiosa que se remonta al Señor de los jóvenes del Paraíso, el Imam Hasan, y al Imam mártir y revolucionario Huséin, la paz sea con ellos. Los tomamos como ejemplo y guía en la lucha contra la falsedad, la injusticia y la corrupción, y en el combate contra los corruptos.

Nuestros líderes han sido jóvenes: protegieron la dignidad de Yemen, defendieron su honor y resguardaron la seguridad de la navegación marítima, permitiendo que el nuevo Camino de la Seda transite en paz.
Aquí decimos con claridad que quienes hoy se llenan la boca hablando de los derechos de los jóvenes, de su apoyo y de su importancia, son los mismos que hemos visto matar jóvenes en Gaza, en el Líbano y en Yemen. No hemos visto de parte de quienes levantan esas banderas ninguna acción real; por el contrario, los vemos apoyando al asesino, respaldándolo y defendiéndolo en los foros internacionales, y demás instancias.

Los jóvenes son el ícono del desarrollo y la construcción cuando se les brinda atención y se eleva su nivel científico, cognitivo y técnico.
En la Asociación Juvenil para el Desarrollo, en la República de Yemen, provincia de Hodeida, en la costa occidental, nuestros jóvenes defendieron nuestra dignidad y nuestra patria, así como la ruta de navegación marítima del nuevo Camino de la Seda, expulsando al invasor imperialista y colonial.
Esta fue una de las mayores responsabilidades asumidas por la juventud: dejamos las universidades y fuimos a defender nuestra dignidad y nuestro honor.

1) Yemen atraviesa una de las etapas más complejas de su historia contemporánea. Desde su perspectiva como líder juvenil, ¿cómo describiría la realidad actual del país más allá de los titulares occidentales, y qué aspectos del pueblo yemení y su lucha cree que el mundo aún no comprende?

El Yemen de hoy no es simplemente un “escenario de conflicto”, como lo presentan los medios de comunicación; es un laboratorio de resistencia popular.
Lo que el mundo no logra comprender es el capital identitario al que pertenece este pueblo, la cultura que porta y la dimensión social y tribal que impidió el colapso total del Estado.

La realidad es que los yemeníes están construyendo economías locales alternativas y preservando el tejido social a pesar del desgarro de la geopolítica.
La lucha del Yemen no es una simple búsqueda de “ayuda humanitaria”, sino una batalla por la soberanía y por una decisión nacional independiente.

2) La juventud yemení tiene una enorme responsabilidad histórica. ¿Qué papel concreto están llamados a desempeñar los jóvenes en la reconstrucción política, social y moral de Yemen, y cómo se puede equilibrar la resistencia a la injerencia extranjera con la necesidad de proyectar un futuro soberano y estable?

Sobre los jóvenes recae la mayor responsabilidad para enfrentar los desafíos y dificultades en todos los ámbitos: enfrentar la agresión estadounidense, israelí, saudí y emiratí en todos los frentes de combate y confrontación, así como también en los frentes del desarrollo, la agricultura, la concientización y la cultura.

El papel más destacado y decisivo es el de la juventud, porque somos quienes poseemos las herramientas tecnológicas y el lenguaje para comunicarnos con el mundo, al mismo tiempo que nos aferramos a nuestras raíces.
Equilibrar la resistencia a la intervención extranjera con la construcción de un futuro estable requiere:

  • La transición de una “economía de guerra” a una “economía de producción”, para reducir la dependencia del exterior.
  • La construcción de un frente juvenil nacional que supere las afiliaciones estrechas y consolide el concepto de un “Estado inclusivo”.

3) En un contexto internacional marcado por la transición hacia un mundo multipolar, ¿qué significa para la juventud yemení la participación en plataformas como el Parlamento Juvenil de los BRICS y cómo puede esta relación convertirse en una verdadera herramienta de cooperación, en lugar de una meramente simbólica?

La participación en plataformas como el Parlamento Juvenil de los BRICS significa salir del aislamiento del mundo unipolar.
Para que esta representación no sea meramente simbólica, es necesario:

  • Crear asociaciones tecnológicas y educativas directas con los países del bloque.
  • Presentar a Yemen como un sitio estratégico dentro del nuevo Camino de la Seda, y no simplemente como una carga de seguridad, debido a su rol histórico como ruta del incienso y el olíbano, y como protector del mar Rojo y de los corredores comerciales del nuevo Camino de la Seda.

4) Su reciente participación en una conferencia internacional organizada por el Instituto Schiller generó debates estratégicos sobre desarrollo, soberanía y paz. ¿Qué ideas o conclusiones considera más relevantes para el presente y el futuro de Yemen, y cómo pueden traducirse en acciones concretas en el país?

La conclusión más importante de las tesis del Instituto Schiller es el concepto de que “el desarrollo es sinónimo de paz”.
No puede alcanzarse una paz real mientras la hegemonía imperialista occidental siga dominando la región. Esto exige el levantamiento del bloqueo contra Yemen por aire, tierra y mar, así como la necesidad de grandes proyectos estratégicos, como la conexión de Yemen con redes ferroviarias internacionales o proyectos de energía nuclear con fines pacíficos.

La traducción práctica de estas ideas comienza con estudios de viabilidad para proyectos que reconecten las ciudades yemeníes entre sí, como primer paso hacia la soberanía.
Esto no será posible sin la liberación completa de Yemen, de todo su territorio y de sus aguas territoriales, y sin que el país sea estable e independiente.

5) La narrativa dominante suele retratar a Yemen únicamente como una “crisis humanitaria”. ¿Cómo cree que la juventud yemení puede desafiar esta narrativa, recuperar las dimensiones políticas e históricas del conflicto y construir una voz independiente en el escenario internacional?

La juventud yemení puede recuperar la narrativa a través de:

  • La producción cultural y artística, que destaque la historia civilizatoria de Yemen.
  • La diplomacia popular digital, comunicándose directamente con las sociedades internacionales para dejar en claro que la llamada “crisis” es el resultado de decisiones políticas internacionales, de la agresión y del bloqueo, y no un destino inevitable.

La solución comienza con el empoderamiento político de los yemeníes, el levantamiento del bloqueo y la salida de los ocupantes.
Son los propios yemeníes quienes levantarán su país económica, social e intelectualmente, no limitándose únicamente a recibir ayuda humanitaria para alimentarse.