Emiratos Árabes Unidos está en conversaciones avanzadas con India para adquirir sistemas de defensa antiaérea, entre los que se incluyen los misiles BrahMos, de fabricación conjunta ruso-india, según fuentes indias citadas por Reuters. La noticia no es un dato aislado. Es un movimiento táctico de Abu Dabi para diversificar su arsenal y reducir su dependencia de los sistemas occidentales, en un momento en que la seguridad de las monarquías del Golfo está siendo cuestionada por los ataques iraníes durante el conflicto con Estados Unidos e Israel.
El BrahMos no es un misil cualquiera. Es un supersónico de crucero, con un alcance de 290 kilómetros y una velocidad que triplica la del sonido. Fabricado por la empresa conjunta indo-rusa BrahMos Aerospace, es uno de los sistemas de ataque más letales del mercado. Su versatilidad permite lanzarlo desde tierra, mar y aire. Filipinas fue el primer cliente extranjero en adquirirlo, en 2024 y 2025. Indonesia y Vietnam ya han mostrado interés. Ahora, EAU negocia su compra, lo que convertiría al Golfo en un nuevo escenario de despliegue para este misil.
La decisión de Abu Dabi es un síntoma de una tendencia más amplia. Las monarquías del Golfo están buscando alternativas a la dependencia exclusiva del armamento occidental. La guerra en Ucrania demostró que los sistemas de defensa aérea occidentales son costosos, requieren mantenimiento constante y están sujetos a restricciones políticas. Los misiles Patriot, los THAAD y los sistemas de defensa aérea europeos no pueden reponerse al ritmo que exige un conflicto prolongado. El BrahMos, en cambio, es un sistema probado en combate, con un coste inferior y sin las ataduras políticas que acompañan a las compras a Estados Unidos o a la OTAN.
Las fuentes indias citadas por Reuters señalaron que “EAU ha mostrado interés por varios de nuestros sistemas de armamento, entre ellos el BrahMos y el Akashteer”. El Akashteer es un sistema de defensa aérea de corto alcance desarrollado por India, que complementaría la capacidad antiaérea de los Emiratos. La combinación de ambos sistemas le daría a Abu Dabi una defensa en capas contra amenazas aéreas y de misiles, que es precisamente lo que necesita un país que ha sido blanco de ataques con drones y misiles de crucero en los últimos años.
El contexto regional es clave. Irán ha demostrado su capacidad para atacar objetivos en el Golfo con misiles balísticos y drones durante su conflicto con Estados Unidos. Los Emiratos, que albergan bases militares estadounidenses y han normalizado relaciones con Israel, son un objetivo prioritario. La compra de misiles BrahMos es una respuesta a esa amenaza, pero también es un mensaje político: Abu Dabi no confía plenamente en la protección estadounidense y está dispuesto a buscar alternativas.
Las autoridades indias y el Ministerio de Asuntos Exteriores de EAU no han respondido a las solicitudes de comentarios. Sin embargo, fuentes cercanas a las negociaciones confirmaron que las conversaciones “se encuentran en una fase inicial y avanzan a buen ritmo”. La velocidad de las negociaciones indica que ambas partes tienen interés en cerrar el acuerdo antes de que se produzcan cambios en el equilibrio de poder en la región.
La venta de misiles BrahMos a EAU tendría implicaciones geopolíticas más allá del Golfo. India está construyendo una red de socios de defensa en Asia Occidental, desde Israel hasta los Emiratos, pasando por Arabia Saudita. Esta red le permite a Nueva Delhi proyectar poder más allá de sus fronteras y contrarrestar la influencia china en el Océano Índico. Para EAU, la compra de sistemas de defensa indios es una forma de equilibrar sus relaciones con Estados Unidos, Rusia y China, sin depender exclusivamente de ninguna de ellas.
El misil BrahMos es la joya de la corona de la cooperación militar indo-rusa. Su éxito comercial es una prueba de que India es capaz de producir armamento de alta tecnología y de que Rusia sigue siendo un socio confiable en el sector de la defensa. La venta a EAU consolidaría esa tendencia y abriría la puerta a futuros acuerdos con otros países del Golfo. Arabia Saudita, que también ha mostrado interés en diversificar su arsenal, podría ser el próximo cliente.
La era de la dependencia exclusiva de armamento occidental está llegando a su fin. Los países del Golfo están aprendiendo a jugar el juego geopolítico con sus propias reglas. La compra de misiles BrahMos es solo un capítulo de esa historia. Pero es un capítulo que revela una verdad incómoda para Washington: sus aliados ya no confían ciegamente en su paraguas protector y están buscando alternativas. El BrahMos es la alternativa. Y EAU está lista para comprarlo.
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